Piden que beba de Candelaria sea dada en adopción

“Me quedé embarazada y tuve que andar de casa en casa. Me quedé en la casa de una amiga de Susana, la que iba a adoptar mi bebé. Yo no quería dar a mi bebé en adopción pero no tenía donde quedarme. Me dijo que iba a darme una casa y después cambio todo. Ella me dijo que me iba a ofrecer una casa a cambio”. 

Tras elaborar un expediente que fue remitido a la Justicia, el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia solicitó que la beba de Candelaria, sobre la cual se investiga supresión de identidad, sea declarada con el estado de adoptabilidad. “Queremos que cuanto antes encuentre una familia que la adopte y la contenga”, señalaron desde la cartera social en diálogo con El Territorio.
El requerimiento está en poder de la Justicia de Familia ahora, puntualmente de la jueza Liliana Bertolotti.
La beba, denominada Milagros, se encuentra desde hace unas tres semanas en el hogar convivencial Papa Francisco, en Posadas, luego de ser separada de la mujer que la inscribió como hija biológica.
“Si bien hay una red familiar que tiene la madre de la niña, nosotros consideramos que no tienen la posibilidad de contener a la niña como corresponde. Elevamos todo el informe a las autoridades judiciales correspondientes y recomendamos el estado de adoptabilidad”, señaló Ana María Pereira, directora de Infancia de la cartera social en diálogo con el programa Acá te lo contamos por Radioactiva 100.7.
“La madre biológica tiene un problema de salud mental y por el lado de la abuela y otros familiares, nadie manifestó que puede contener a la beba”, agregó la funcionaria.
La criatura tiene un mes de vida, su estado de salud es bueno y es asistida también por agentes del Ministerio de Salud Pública.

El caso
La intervención judicial se desató tras la denuncia del Registro Provincial de las Personas y la Municipalidad de Candelaria, dado que la beba en cuestión fue inscripta dos veces por diferentes mujeres. La primera vez en Posadas por María y luego en la antigua capital, por Susana.
Este medio había dialogado en forma exclusiva con Teresa M., la madre de María, quien sería abuela materna de la nena judicializada. Sostuvo, entre lágrimas, que le resulta imposible hacerse cargo de la crianza de la pequeña. “Fui a ver al juzgado, no pude ver a la criatura; haré lo que diga el juez, pero la verdad siento que no estoy en condiciones de volver a empezar con un niño recién nacido por mi estado de salud. Si tengo que hacerlo, lo haré, el juez tiene la última palabra”, había manifestado la mujer.

Los plazos de la Justicia
“Los niños menores de 3 años no deben estar institucionalizados”, señaló Marcelo Sussini, abogado de la Defensoría de los Derechos del Niño. Se refiere a una recomendación de Naciones Unidas como a una directiva en lo que respecta a la legislación provincial.
El abogado se refirió a los pasos que supone el pedido de adoptabilidad de un menor. “Una vez que se toma una medida de protección el organismo administrativo que toma esta medida, tiene 180 días para trabajar sobre la situación del niño”.
Las opciones son “la posibilidad de revinculación con su familia de origen o una vinculación externa con familia ampliada y a partir de ahí si no se consigue nada, se puede dictaminar el estado de adoptabilidad. Ese período son 180 días”, especifica Sussini.
“Luego de ese tiempo, el juez tiene 90 días para dictar la adoptabilidad. Después se debe notificar a los padres y las autoridades para que quede firme ese estado de adoptabilidad y una vez con esa firma se comienza a convocar a las familias en el Registro Único de Adoptantes de Misiones (Ruam)”, sostuvo .

“Se aprovecharon de mí”

“Me quedé embarazada y tuve que andar de casa en casa. Me quedé en la casa de una amiga de Susana, la que iba a adoptar mi bebé. Yo no quería dar a mi bebé en adopción pero no tenía donde quedarme. Me dijo que iba a darme una casa y después cambio todo. Ella me dijo que me iba a ofrecer una casa a cambio”. La frase le corresponde a María, la mamá biológica de la beba de Candelaria. La mujer estuvo detenida junto a la empleada municipal y la enfermera, en tanto ahora están en libertad. No obstante, todas están en calidad de imputadas en la causa. “Mi bebé esta en un hogar hasta que un familiar le retire o pasa a la adopción”, dijo en una entrevista con Canal Doce y aseguró que fue engañada. “Patricia, la enfermera, nos ayudó con todo el trámite y truchó todo. Me hicieron caer engañada. Me hicieron firmar engañada. Se aprovecharon de mi situación porque no tengo a dónde ir” aseveró.

GENTILEZA: EL TERRITORIO

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